La empresa de inteligencia artificial Anthropic ha denunciado formalmente una campaña masiva de extracción de datos dirigida contra su modelo Claude, señalando directamente a Alibaba como responsable. Según la compañía estadounidense, el laboratorio de IA de Alibaba habría orquestado una operación a gran escala utilizando cerca de 25.000 cuentas fraudulentas para interactuar con su sistema en más de 28,8 millones de ocasiones. El objetivo de esta maniobra sería la destilación de capacidades avanzadas, permitiendo a la firma china replicar las funciones de Claude sin asumir los elevados costes de investigación y desarrollo que implica entrenar modelos de frontera desde cero.

Los ataques, detectados entre finales de abril y principios de junio, se centraron en áreas críticas como la ingeniería de software, el razonamiento de agentes y la resolución de tareas complejas a largo plazo. Anthropic sostiene que los operadores utilizaron técnicas de ofuscación y redes proxy para evadir los controles de seguridad y las restricciones de acceso vigentes. Esta denuncia se suma a una serie de acusaciones previas contra otras entidades chinas, lo que sugiere la existencia de una economía de elusión creciente destinada a alimentar la creación de modelos equivalentes a los estadounidenses mediante la sustracción de propiedad intelectual.

La gravedad de la situación radica en el momento en que se produjeron estos hechos, ya que tuvieron lugar después de que la administración de Donald Trump emitiera advertencias explícitas sobre la inaceptabilidad de tales prácticas de clonación industrial. Anthropic ha enfatizado que Alibaba, al cotizar en la Bolsa de Nueva York y mantener operaciones en Estados Unidos, debería estar sujeta a una mayor rendición de cuentas. Por su parte, Alibaba ha negado cualquier vínculo con actividades militares o gubernamentales, calificando las restricciones impuestas por el gobierno estadounidense como infundadas y emprendiendo acciones legales para revertir su inclusión en listas negras.

Ante este escenario, Anthropic ha instado al Congreso estadounidense a implementar medidas legislativas más estrictas. Entre sus recomendaciones destacan la actualización de las leyes antimonopolio para facilitar el intercambio de información sobre tácticas de ataque entre empresas del sector, el endurecimiento de los controles de exportación de semiconductores avanzados para limitar la capacidad de cómputo de los laboratorios extranjeros y la imposición de sanciones severas a las empresas que participen en la extracción ilícita de modelos. La compañía advierte que, sin una intervención coordinada, China podría alcanzar capacidades similares a sus modelos más avanzados mucho antes de lo previsto.

La preocupación de Anthropic se fundamenta en el riesgo de seguridad nacional que supondría que los adversarios geopolíticos igualen el nivel tecnológico de Estados Unidos. La empresa advierte que, si China logra desarrollar modelos de frontera con salvaguardas débiles, estos podrían ser utilizados para potenciar ciberataques a gran escala o explotar vulnerabilidades críticas en infraestructuras estadounidenses. Mientras tanto, el sector tecnológico chino reconoce abiertamente la necesidad de cerrar esta brecha, con figuras destacadas del ámbito de la ciberseguridad describiendo los modelos de vanguardia estadounidenses como armas estratégicas que obligan a una carrera por la paridad tecnológica.