Las autoridades colombianas han actualizado el balance de víctimas tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado lunes, con epicentro en San José del Palmar. Según la información oficial proporcionada este jueves, la cifra de fallecidos se ha elevado a 281 personas. Además, el reporte de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) indica que hay 3.971 heridos y 379 ciudadanos que permanecen como desaparecidos, convirtiéndose este evento en el movimiento telúrico más significativo registrado en la nación en lo que va de siglo.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien asumió la jefatura del Estado apenas tres días antes de la catástrofe, compareció ante los medios para ofrecer detalles sobre la situación actual. Durante su intervención, el mandatario subrayó que la búsqueda y rescate de los desaparecidos constituye la prioridad absoluta del Gobierno. De la Espriella aseguró que el Ejecutivo está desplegando toda su capacidad operativa y coordinando el apoyo internacional recibido para atender la emergencia, enfatizando que el objetivo principal sigue siendo salvar vidas en medio de la complejidad del escenario.

El impacto del sismo se extiende a lo largo de 426 municipios distribuidos en 15 departamentos, afectando gravemente la infraestructura y el tejido social. De acuerdo con los datos recopilados, el desastre ha dejado a 102.105 personas damnificadas, pertenecientes a 44.936 familias. La destrucción material es considerable: se reportan 127 edificios colapsados, 10.677 viviendas destruidas y otras 65.841 con daños estructurales. Asimismo, la red de servicios básicos y equipamiento público ha sufrido afectaciones severas, incluyendo daños en 236 centros de salud, 2.136 instituciones educativas, 198 vías, 71 acueductos, 34 puentes vehiculares y cinco aeropuertos.

Ante esta crisis, el presidente De la Espriella ha comenzado a articular una estrategia de recuperación nacional. En una declaración desde el Palacio de San Carlos, sede del Ejecutivo en Bogotá, anunció el inicio de un plan de reconstrucción que busca integrar activamente al sector privado. El mandatario hizo un llamado a la unidad nacional, destacando que la magnitud de la tragedia requiere el concurso de todos los sectores de la sociedad para superar este momento histórico y aciago para el país.

Como parte de esta estrategia, el jefe de Estado ha mantenido reuniones con representantes de los gremios de la construcción y las principales empresas privadas del país. El objetivo es coordinar esfuerzos para la rehabilitación de la infraestructura y el apoyo a las comunidades afectadas. Mientras tanto, la actividad sísmica continúa siendo monitoreada, ya que desde el evento principal se han registrado más de un centenar de réplicas perceptibles, al menos dos de las cuales han superado una magnitud de 4,0 en la escala de Richter.