Factores que determinan el impacto de los terremotos: Lecciones de Venezuela y Panamá
Un análisis técnico sobre las razones por las cuales sismos de magnitudes similares en Venezuela y Panamá tuvieron consecuencias estructurales tan dispares, destacando la importancia del suelo y la ingeniería.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Un análisis técnico sobre las razones por las cuales sismos de magnitudes similares en Venezuela y Panamá tuvieron consecuencias estructurales tan dispares, destacando la importancia del suelo y la ingeniería.

La reciente actividad sísmica en la región ha puesto de relieve cómo dos eventos telúricos de magnitudes comparables pueden derivar en consecuencias radicalmente distintas. Mientras que los sismos registrados en Venezuela, con magnitudes de 7,2 y 7,5, causaron daños estructurales severos en miles de viviendas debido a su ubicación en zonas densamente pobladas, el terremoto de 7,7 ocurrido en Panamá generó un impacto menor en términos de infraestructura. Este contraste subraya que la magnitud de un sismo es solo uno de los múltiples factores que determinan el nivel de destrucción tras un evento de esta naturaleza.
Expertos en ingeniería y riesgo sísmico, como Óscar Ramírez y Ramiro Vargas, han explicado que la intensidad percibida y los daños resultantes dependen de una compleja interacción de variables. Entre ellas destacan la profundidad del foco sísmico, la dinámica de ruptura de la falla, la manera en que se propagan las ondas y, fundamentalmente, las características del suelo y la resistencia de las edificaciones. En el caso venezolano, la alta densidad poblacional en las áreas afectadas exacerbó las consecuencias, dejando más de 14.000 viviendas con daños moderados y 11.000 con afectaciones graves, a diferencia del escenario panameño, donde el sismo ocurrió en una zona no urbana y dejó un saldo de 188 estructuras dañadas sin víctimas mortales.
Un aspecto crucial analizado por los especialistas es la influencia del terreno en la respuesta de las construcciones. Las ondas sísmicas, al viajar a través de diversos materiales geológicos, pueden ser modificadas antes de impactar una edificación. Por ejemplo, sectores asentados sobre roca firme presentan una respuesta distinta a aquellos construidos sobre depósitos de arcillas compresibles. Esta diferencia implica que las soluciones estructurales deben adaptarse a las condiciones específicas del suelo, ya que una misma técnica de construcción no garantiza el mismo nivel de seguridad en terrenos con propiedades geológicas diferentes.
Asimismo, la interacción entre el suelo y la estructura es determinante. Factores como la masa, la rigidez y la capacidad de amortiguamiento de cada edificio influyen en cómo este absorbe la energía sísmica. Un fenómeno relevante es la resonancia, que ocurre cuando las vibraciones del terreno coinciden con las características de vibración propias de la estructura, lo cual puede amplificar significativamente los desplazamientos. Según los ingenieros, una estructura flexible sobre un suelo blando puede experimentar movimientos mucho más intensos, lo que resalta la importancia de un diseño sismorresistente adecuado.
Finalmente, es importante notar que la altura de un edificio no es el único factor determinante de su vulnerabilidad. Si bien las estructuras altas y flexibles pueden sufrir desplazamientos considerables, las construcciones de menor altura también pueden registrar aceleraciones significativas. En Panamá, por ejemplo, los edificios de gran altura suelen contar con fundaciones profundas o pilotes sobre roca para soportar tanto cargas verticales como esfuerzos laterales. El objetivo fundamental de la ingeniería sismorresistente no es evitar cualquier daño, sino permitir que la construcción se deforme y disipe energía, garantizando así su estabilidad y la seguridad de sus ocupantes.