Google DeepMind evoluciona el control de cuerpo completo en robótica humanoide
Google DeepMind ha presentado actualizaciones en sus modelos robóticos, permitiendo un control de cuerpo completo, mayor destreza manual y una mejor capacidad de razonamiento para tareas complejas en entornos reales.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Google DeepMind ha presentado actualizaciones en sus modelos robóticos, permitiendo un control de cuerpo completo, mayor destreza manual y una mejor capacidad de razonamiento para tareas complejas en entornos reales.

La robótica humanoide ha dado un paso significativo hacia la autonomía física gracias a los recientes avances presentados por Google DeepMind. La compañía ha actualizado su modelo de control robótico, permitiendo ahora una coordinación integral que abarca desde los pies hasta las puntas de los dedos. A diferencia de las iteraciones anteriores, que se limitaban principalmente a la manipulación con el torso y los brazos, esta nueva capacidad de control de cuerpo completo permite a las máquinas realizar movimientos complejos como caminar, agacharse y estirarse con mayor fluidez.
Este desarrollo es fundamental porque la coordinación de cuerpo completo es un requisito indispensable para que los robots puedan operar en entornos humanos reales, que rara vez están diseñados para máquinas rígidas. Al integrar el movimiento de las extremidades inferiores con la destreza manual, los robots pueden ahora interactuar con objetos cotidianos de manera más natural. Las demostraciones técnicas han mostrado a unidades robóticas realizando tareas precisas, como recoger herramientas o manipular objetos de estanterías, lo que subraya un cambio hacia una funcionalidad más práctica y menos experimental.
Un aspecto destacado de esta actualización es la mejora en la destreza manual. Los nuevos modelos permiten controlar manos con cinco dedos, lo que abre la puerta a tareas que requieren una motricidad fina considerable, como sellar bolsas de plástico, atar nudos o realizar tareas de mantenimiento doméstico como desenroscar una bombilla. Esta capacidad de manipulación fina, combinada con la movilidad mejorada, sugiere que la robótica está superando una de sus barreras históricas: la incapacidad de realizar tareas domésticas o industriales ligeras que requieren tanto fuerza como precisión.
Paralelamente, la actualización del modelo de razonamiento incorporado, denominado Gemini Robotics ER 2, mejora la capacidad de las máquinas para procesar instrucciones y analizar su entorno. Este sistema permite a los robots comprender mejor la secuencia temporal de las tareas, reconociendo cuándo comienzan y cuándo terminan. Además, introduce la posibilidad de colaboración entre diferentes tipos de robots, permitiendo que una unidad coordine a otra para completar objetivos complejos, como la limpieza organizada de un espacio de trabajo.
La seguridad sigue siendo un pilar central en estos avances. Google DeepMind ha implementado mecanismos más robustos para la detección de humanos en las proximidades del robot. El sistema está diseñado para activar protocolos de seguridad y detener la operación de forma inmediata si detecta una intrusión en su espacio de trabajo, un factor crítico para la adopción de estas tecnologías en entornos compartidos.
Finalmente, la optimización del modelo para ejecutarse localmente en el propio dispositivo, sin necesidad de conexión a internet, representa un avance en la versatilidad de estas máquinas. Esta capacidad permite que los robots se adapten rápidamente a diferentes configuraciones físicas, sensores y grados de libertad, facilitando su despliegue en diversos tipos de hardware. Aunque la velocidad de movimiento sigue siendo un área de mejora, estos avances consolidan una infraestructura técnica más capaz de enfrentar tareas del mundo real.