Sismo de 7,7 sacude Panamá en medio de alta actividad sísmica en Latinoamérica
Un terremoto de magnitud 7,7 afectó el sureste de Panamá este viernes, provocando desalojos preventivos en la capital. El evento ocurre en un contexto de alta actividad sísmica en la región, tras los devastadores sismos registrados previamente en Venezuela y Colombia.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Un terremoto de magnitud 7,7 afectó el sureste de Panamá este viernes, provocando desalojos preventivos en la capital. El evento ocurre en un contexto de alta actividad sísmica en la región, tras los devastadores sismos registrados previamente en Venezuela y Colombia.

Un sismo de magnitud 7,7 sacudió el sureste de Panamá este viernes, generando preocupación en la región debido a la intensidad del movimiento telúrico. Según los datos proporcionados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el evento sísmico tuvo una profundidad de 10 kilómetros. El epicentro se localizó a 12 kilómetros de la población de Tonosí, en el suroeste del país, y a una distancia aproximada de 239 kilómetros de la capital panameña.
El movimiento telúrico se registró a las 12:56 hora local (17:56 GMT). Inicialmente, las mediciones preliminares indicaron una magnitud de 8,0, la cual fue ajustada posteriormente a 7,6 y finalmente establecida en 7,7 por los organismos especializados. Como medida de seguridad ante la intensidad del fenómeno, se procedió al desalojo preventivo de diversas edificaciones ubicadas en el sector financiero histórico de la Ciudad de Panamá, donde el temblor fue percibido con notable fuerza.
Este evento se suma a una serie de movimientos telúricos de gran escala que han afectado a diversas naciones latinoamericanas en los meses recientes. La región ha enfrentado desafíos significativos debido a la actividad sísmica, con consecuencias severas en términos de infraestructura y pérdidas humanas. Estos sucesos han puesto a prueba la capacidad de respuesta y la resiliencia de las comunidades afectadas en distintos puntos del continente.
En el caso de Venezuela, el 24 de junio se reportaron dos sismos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5. Estos eventos causaron una destrucción considerable en la zona de La Guaira, situada a unos 30 kilómetros de Caracas. De acuerdo con el balance oficial presentado por el Gobierno venezolano el 24 de agosto, el impacto fue devastador: se contabilizaron al menos 6.509 fallecidos. Asimismo, el reporte detalló daños en el parque habitacional, con 14.239 viviendas presentando afectaciones moderadas y 11.001 inmuebles con daños graves.
Por su parte, Colombia también experimentó un fuerte sismo el 10 de agosto. Con una magnitud de 7,4, el movimiento telúrico impactó a 500 municipios distribuidos en 16 de los 32 departamentos del país. Las cifras oficiales de las autoridades colombianas indican que 486.917 personas, pertenecientes a 303.934 familias, resultaron afectadas por el desastre natural. El saldo humano en territorio colombiano se elevó a 335 fallecidos y 4.516 personas con heridas de diversa consideración.
La recurrencia de estos eventos sísmicos de gran magnitud en Latinoamérica subraya la vulnerabilidad de la región ante fenómenos naturales de esta naturaleza. Mientras las autoridades panameñas evalúan los daños tras el sismo de este viernes, la memoria de las tragedias recientes en Venezuela y Colombia mantiene a las poblaciones en estado de alerta ante la posibilidad de nuevos eventos geológicos.