La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) de Colombia ha actualizado el balance oficial tras el devastador sismo de magnitud 7,4 que impactó al país el pasado 10 de agosto. Según el informe más reciente, la cifra de fallecidos ha ascendido a 329 personas, mientras que los equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda para localizar a 247 ciudadanos que permanecen desaparecidos. Este evento sísmico, catalogado como el de mayor intensidad registrado en el territorio colombiano durante los últimos veinticinco años, ha dejado una huella profunda en la infraestructura y en la estabilidad social de diversas regiones.

El impacto humano del desastre es considerable. Además de las víctimas mortales y los desaparecidos, las autoridades han confirmado que el número de personas heridas se ha elevado a 4.600. El reporte oficial detalla que, hasta el momento, se han logrado rescatar a 364 personas de entre los escombros. La magnitud de la tragedia se extiende a un total de 154.014 familias, lo que equivale a 314.751 personas afectadas en 481 municipios distintos, distribuidos a lo largo de 16 de los 32 departamentos que conforman la nación.

La infraestructura habitacional ha sufrido daños severos. El balance de la Ungrd indica que 171.273 viviendas presentan afectaciones de diversa índole, mientras que 31.183 casas han quedado completamente destruidas. Asimismo, se ha registrado el colapso total de 553 edificios, concentrándose la mayor parte de estos daños estructurales en las ciudades de Cali y Pereira, identificadas como las zonas urbanas más golpeadas por el movimiento telúrico.

Más allá de las viviendas, el sismo ha causado estragos en servicios esenciales y vías de comunicación. Se han contabilizado daños en 367 centros de salud, 3.710 instituciones educativas y 5.584 centros comunitarios. Adicionalmente, la red vial también ha sido afectada, con reportes de daños en 427 carreteras, lo que complica las labores de asistencia y logística en las áreas más remotas. La atención también se ha extendido a la fauna doméstica, con un registro de 1.259 mascotas rescatadas y 3.182 animales heridos.

El epicentro de este movimiento telúrico se localizó en San José del Palmar, ubicado en el departamento del Chocó. No obstante, la onda expansiva y los efectos del sismo se sintieron con mayor rigor en los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío. Las autoridades nacionales mantienen los protocolos de emergencia activos mientras se evalúan las necesidades de reconstrucción y apoyo humanitario para las poblaciones damnificadas, en un esfuerzo coordinado para atender la crisis que ha marcado al país en este mes de agosto.